[Sesión 2] "Pensando la docencia en América Latina y el Caribe, una mirada a la efectividad."

El día 19 de noviembre, se llevo a cabo nuestra segunda sesión, del ciclo de tutorías colaborativas. Evento que se enmarca en nuestro ciclo de tutorías colaborativas de la comunidad de práctica Líderes en Educación, una iniciativa impulsada desde la División de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo y SUMMA (Laboratorio de Investigación e Innovación en Educación para América Latina y el Caribe).

La temática a tratar fue: "Pensando la docencia en América Latina y el Caribe, una mirada a la efectividad" y tuvo como participantes a:

+ Gregory Elacqua, Economista principal de la División de Educación en el Sector Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

+ Dante Castillo, Director de Políticas y Prácticas Innovadoras de SUMMA.

Además, conocimos las experiencias del Proyecto Nuevo Maestro de México y el Marco de la Buena Enseñanza de Honduras.

“Como sabemos la docencia es un motor clave para mejorar el desarrollo de los estudiantes. El problema es que la profesión docente es una de las menos valoradas, el salario de los maestros en la región no ha aumentado tanto”, comenzó diciendo Dante Castillo, . “Lo que urge y lo que surge es la necesidad de cambiar el paradigma con el que estamos entendiendo la profesión docente y las políticas públicas”, agregó.

“Existen desigualdades educativas persistentes y profundas en América Latina y se ha exacerbado durante la pandemia”, advirtió Gregory Elacqua al iniciar su presentación.

“En nuestro trabajo en el BID los docentes han sido parte de nuestra agenda durante los últimos 4 años por dos razones: es el insumo escolar más importante para mitigar las desigualdades de aprendizaje y es el insumo escolar más caro para la mayoría de los países de la región”.

Agregó que estudios del BID muestran que el efecto de un buen docente es tres veces mayor para estudiantes de bajo desempeño. Por otro lado, advirtió que en la mayoría de los países de la región no existe una forma sistemática de monitorear las necesidades de personal docente.

“Las escuelas en muchos casos solicitan docentes a las autoridades locales o nacionales. Los distritos definen las vacantes con las escuelas. En muchos países es una caja negra”, agregó. Y señaló que “los procesos de asignación de docentes producen desigualdades más profundas. Las escuelas desfavorecidas no atraen candidatos ni a los mejores profesores”.

“Estas vacantes son ocupadas normalmente por docentes temporales con menos calificaciones o que no están certificados”, dijo.

Por último, planteó cómo la agenda del BID puede ayudar a abordar la crisis educativa del Covid-19, a través de la mejora en la eficiencia en la asignación de docentes; y la equidad, enfocando los esfuerzos en atraer a los mejores docentes a las escuelas más desfavorecidas.

Los objetivos de esta comunidad son potenciar un espacio de aprendizaje colaborativo entre más de 200 líderes en educación provenientes del sector público, privado y universidades de toda América Latina y el Caribe; generar un espacio de intercambio de experiencias entre países y, en especial, sobre políticas educativas; generar una red de contactos activa; y visibilizar perspectivas de los distintos actores de la comunidad de práctica en torno a las políticas educativas en América Latina y el Caribe.

Como parte de las iniciativas de la comunidad, se encuentra la plataforma colaborativa CO+INCIDE, la primera red virtual y abierta de actores de educación, creada por SUMMA, y que facilita la colaboración y el trabajo en red entre innovadores, investigadores, hacedores de política y financistas.

Mariel Manríquez, directora del Proyecto Nuevo Maestro de México, por su parte, advirtió que uno de los grandes retos es la falta de indicadores de los programas de formación continua docente a bajo costo. Coincidió en los desafíos que presentó la pandemia como los espacios digitales y los modelos híbridos de intervención. Y destacó que la brecha ya existente respecto del acceso a la educación se amplió, sobre todo en poblaciones donde no hay Internet.

Subrayó la importancia de tejer redes entre docentes, madres, padres y estudiantes. “Muchos docentes nos han compartido que ha habido lazos más fuertes a través de esta tragedia. Nos dio la necesidad de generar estas redes de acompañamiento”, aseveró.

Destacó además la necesidad de democratizar los espacios de trabajo. “Generamos espacios de diálogo entre los diferentes docentes y creamos talleres vivenciales, prácticos y dinámicos según los contextos y necesidades de cada región”, contó al compartir las experiencias del Proyecto Nuevo Maestro.

También resaltó la importancia de la comunidad de práctica Líderes en Educación: “Necesitamos apostar por más trabajo colaborativo y este tipo de espacios de diálogos para compartir prácticas”.

Por su parte, Ana Bertha Rodriguez, asesora de la Dirección General de Desarrollo Profesional de la Secretaría de Educación de Honduras en temas de formación permanente, mostró las características del Marco de la Buena Enseñanza en Honduras.

Comenzó destacando que la pandemia agravó una situación que ya era compleja: “Nuestros estudiantes tienen bajos rendimientos académicos, un alto porcentaje de los docentes tienen un nivel bajo en matemáticas y lectura”.

“Ante esta situación que venimos arrastrando hace años en Honduras, la Secretaría de Educación ha implementado una serie de proyectos, algunos de ellos de mucho impacto, y hemos mejorado algunos indicadores, aunque no los suficientes”, añadió.

Mencionó el Proyecto Joven como una de las acciones implementadas para mejorar la calidad educativa. “Nos centramos en la mejora de las capacidades de docentes, directores y supervisores tanto de la formación inicial como permanente”.

La especialista se preguntó ¿qué perfil docente como hondureños queremos tener en el aula? ¿Cuales son las cualidades que los docentes deberían desarrollar? ¿Qué competencias básicas? ¿Cómo desarrollarlas? ¿Qué es el buen desempeño docente y qué necesitamos para que ese docente en el aula tenga una labor efectiva que impacte en los jóvenes hondureños que necesitan desarrollarse y enfrentarse a este mundo exigente?

“Los docentes dijeron no estar preparados para desafiar a los estudiantes y llevarlos a pensar críticamente, según un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) de este año.

“El Marco para la Buena Enseñanza va a ayudar a tener un sistema de selección docente idóneo y pertinente para que en el aula estén los perfiles que respondan a las necesidades urgentes que tiene en este momento Honduras”, concluyó.

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